Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Chips avanzados sujetos a nuevos controles en EEUU

https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcR1pm_RaDgWiLB8L2Tx_o168N6AcrI_Q5JAyw&s

Durante las semanas finales de su mandato, el gobierno del presidente Joe Biden ha implementado severas restricciones sobre la comercialización de chips avanzados, en particular los que se utilizan para aplicaciones de inteligencia artificial (IA). Esta acción tiene como objetivo fortalecer los controles de exportación de semiconductores para evitar potenciales amenazas a la seguridad nacional y limitar el progreso de naciones vistas como competidores estratégicos.

En sus últimas semanas en el poder, la administración del presidente Joe Biden ha introducido nuevas y estrictas limitaciones a la venta de chips avanzados, especialmente aquellos diseñados para aplicaciones de inteligencia artificial (IA). La medida busca reforzar los controles sobre la exportación de semiconductores con el fin de prevenir posibles riesgos a la seguridad nacional y frenar el avance de países considerados rivales estratégicos.

Nuevas normativas para el control de chips avanzados

Las restricciones establecen que solo 18 países considerados aliados cercanos podrán seguir adquiriendo estos componentes sin limitaciones, mientras que otras naciones, incluidas China, Corea del Norte e Irán, estarán sujetas a severas restricciones o prohibiciones totales. Estos controles forman parte de un esfuerzo más amplio por evitar que los sistemas avanzados de IA caigan en manos de gobiernos que podrían emplearlos para fines militares, ciberataques o vigilancia masiva.

Aspectos técnicos de las regulaciones

Con estas nuevas disposiciones, cualquier solicitud de chips con capacidad de procesamiento similar a la de 1.700 GPUs avanzadas necesitará una licencia y verificación previa del usuario final. Los aliados más cercanos de Estados Unidos, como las naciones del G7, estarán libres de cualquier restricción en la compra de estos semiconductores. Sin embargo, la mayoría de los demás países tendrán limitada la compra a chips equivalentes a 320,000 GPUs, siempre que cumplan con rigurosos criterios de seguridad.

Para los países que no son considerados aliados, el límite será incluso más estricto: solo podrán comprar chips con una capacidad total comparable a 50.000 GPUs avanzadas, y siempre estará supeditado a la obtención de una licencia y a rigurosos controles sobre el uso que se hará de ellos.

En el caso de países no considerados aliados, el límite será aún más restrictivo: solo podrán adquirir chips con una capacidad total equivalente a 50.000 GPUs avanzadas, y siempre bajo licencia y con controles exhaustivos sobre el uso final de los mismos.

Respuestas internacionales

Las restricciones no solo han generado tensiones con los países directamente impactados, como China, sino también con algunos integrantes de la Unión Europea. Representantes de la Comisión Europea han publicado un comunicado conjunto manifestando su inquietud por la exclusión de ciertos estados miembros de la lista de países sin restricciones. Este descontento refleja el aumento de las fricciones entre EE.UU. y sus socios europeos en términos de comercio tecnológico y acceso a recursos esenciales para la innovación.

Reacciones internacionales

Las restricciones no solo han provocado tensiones con los países directamente afectados, como China, sino también con algunos miembros de la Unión Europea. Representantes de la Comisión Europea han emitido un comunicado conjunto expresando su preocupación por la exclusión de ciertos estados miembros de la lista de países sin restricciones. Este descontento refleja las crecientes fricciones entre EE.UU. y sus socios europeos en materia de comercio tecnológico y acceso a recursos clave para la innovación.

Próximos pasos

Estas normativas, que ahora entran en un periodo de consulta de 120 días, serán revisadas y posiblemente ajustadas por la próxima administración, que deberá decidir si mantiene, modifica o elimina estas medidas. Durante este tiempo, se espera que tanto la industria tecnológica como los gobiernos afectados intensifiquen sus esfuerzos por influir en la implementación de estas políticas.

Por Adilia Girón Ontiveros

Entradas relacionadas