El Bayern siempre es así.

No sustituyó al Bayern, no lo hizo en otras épocas.

Los jugadores del Bayern de Múnich parecen volver a Franz Beckenbauer, su alma, que ha fracasado en la temporada de este año: han quedado eliminados en la Bundesliga, y es posible que consigan el título en el Bayer Leverkusen el próximo fin de semana (y el El hecho es noticia: el Bayern había encadenado una vez ligas, todas las que se disputan desde 2013). Y sus franceses ya no son los mismos de antes, no pueden enviar a Kimmich o a Goretzka, temerosos de otros años. Y a veces se cansan de su pelo. Como muestra, el último final de semana, ante Heidenheim (3-2). Y en defensa quieren mostrarse temblorosos. Y su presión en la primera línea rival brilla con su ausencia. Y Harry Kane pelea y golea pero no hay manera, el goleador casi nunca lo acompaña. Y su entrenador, Thomas Tuchel, es la carne del perro.

O algo en estas próximas semanas, o kaputt.

Todos los demás jugadores vieron, una vez más, al Bayern en el Emirates Stadium, casa del Arsenal, el flamante líder de la Premier League.

Cuánto dolor dolería.

Y, vamos, que el lector se lo puede imaginar: desde allí subiría en piere. Aquí nos importa el Bayern, vivo en la Champions, con la vuelta ni a favor ni en contra, hasta todo lo contrario, muchas paradojas.

Será algo del pedigrí, ese aura que acompaña a los grandes, que crece cuando pintan bastos y, cuando tienen que estarlo, lo están: en pedigrí, el Bayern les da tres cuartos al Arsenal.

La crónica es una montaña rusa de escena, por lo que el partido iba se decanta por un lado y por el otro para situarse en las tablas, quizás el mejor premio para ambos contendientes, visto lo visto.

El compromiso fue ácido de dos velocidades. El Arsenal era un equipo y el Bayern se mostraba tímido, tímido por lo mismo, incapaz de apoderarse del balón, atacando.

La pelota era del Arsenal, se mostró imperial.

El partido lo lideraban Odegaard y Jorginho y el goleador lo abrió el fenomenal Saka (minuto 12), un cuchillo en el área bávara, engatusado como un flan.

Ahí es donde entra el pedigrí en juego, una vez más se anima el Bayern, se anima el Arsenal.

Todo lo que no les ha fallado artilleros en este curso, fallaban en un santiamén. Dos errores defensivos (un mal primer paso, un mal primer paso) facilitan la parada alemana.

En el minuto 18 marcó Gnabry (al final se lesionó) y en el 30, Saliba venció a un Sané vertiginoso en el área y a Kane, de penalti perfecto, en paradinha, raso y en el polo opuesto del portero, poniendo el 1- 2. Luego, el Bayern resultó ser el que está en este curso, se volvió a encoger y permitió al Arsenal llevarse la victoria, gracias al gol de Trossard (76).

Ficha de datos

Arsenal, 2-Bayern, 2

Arsenal: raya; Blanco, Gabriel, Saliba, Kiwior (Zinchenko, m.46); Rice, Odegaard, Jorginho (Gabriel Jesús, m.66); Saka, Havertz (Partey, m.86) y Martinelli (Trossard, m.66).

Bayern: Neuer; Kimmich, Dier, De Ligt, Davies; Laimer, Goretzka, Musiala; Sané (Coman, m.66), Gnabry (Guerreiro, m.70) y Kane.

Gargantas: 1-0. Saka, m.12, 1-1. Gnabry, m.18, 1-2. Kane, m.32 y 2-2. Trossard, m.76.

Árbitro: Glenn Nyberg (Suecia) superó a Partey (m.89) del Arsenal y a Davies (m.9) y Kane (m.55) del Bayern de Múnich.

Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final de la Liga Campeones disputado en el Emirates Stadium (Londres).

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