romper la hegemonía del dólar y ampliar sus miembros

El grupo Brics, un organismo multinacional fundado a comienzos de siglo por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica y que ha sido resucitado tras años de virtual desaparición, comenzó este martes una ambiciosa cumbre en Johannesburgo. 

Busca definir su futura influencia global, el sendero del Banco que ha formado la organización y el efecto del conflicto de Ucrania que involucra a uno de sus miembros más relevantes. Pero un punto sobresaliente es el acuerdo ya muy avanzado para ampliarse con candidatos que van desde Argentina a Egipto.

La ampliación es un desafío geopolítico. Hay 23 candidatos que han pedido su membresía, pero solo destacan cinco, dijeron a Clarín fuentes diplomáticas brasileñas. El jueves, en al cierre de la cumbre, “se invitará a integrarse” a Argentina, Egipto, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia. indicaron.

Esos cinco postulantes son vistos con grados de independencia en su política exterior lo que evitaría una configuración de los Brics como un artefacto de China y Rusia que antagonice con EE.UU. y el G7, el grupo de los países más industrializados del mundo. Quedan afuera así oponentes históricos de Washington como Cuba, Irán, Venezuela y Bielorrusia .

El régimen chino, que fondea el New Development Bank (NDB), la entidad financiera del grupo, es partidaria de un ingreso sin restricciones. Pero India y con mayor énfasis Brasil han puesto condiciones con diversos argumentos.

Reclamo de Brasilia

Brasilia reclama, en particular, el respaldo a su demanda histórica de integrar el Consejo Permanente de las Naciones Unidas, un reclamo que Buenos Aires nunca avaló. La invitación se formalizará a despecho del inminente cambio de gobierno que se producirá en un par de meses en Argentina.

En cuando a la India, ese país rivaliza en diversos niveles con China y se mantiene la desconfianza al margen de estos acercamientos. “En el largo plazo, la rivalidad entre China e India probablemente es el mayor desafío que enfrentan los Brics”, considera Jannie Rossouw, de la Universidad Witwatersrand en Johannesburgo. Ello en paralelo con la controversia por la guerra.

El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, recibió a sus pares de China y Brasil, Xi Jinping y Luiz Inácio Lula da Silva. También al premier indio Narendra Modi, y al canciller ruso, Serguéi Lavrov. No viajó Vladimir Putin, quien enfrente una acusación por crímenes de guerra en el Tribunal Penal Internacional del cual Sudáfrica es miembro lo que la obligaría a sus autoridades a arrestarlo.

La 15ª Cumbre de los Brics llega en un momento de polémica debido al tema del conflicto bélico. Sudáfrica, China e India no han condenado la invasión sobre Ucrania. Brasil se ha negado a enviar armas a Kiev y rechaza las sanciones contra Moscú, al tiempo que propone un acuerdo de paz sin reclamar el inmediato retiro del ejército invasor.

Vladimir Putin  participó por video conferencia. Foto AP


Vladimir Putin participó por video conferencia. Foto AP

Ramaphosa insistió en su política de no alineamiento, y aseguró que Sudáfrica “no se dejará arrastrar a una competición entre las potencias mundiales”.

Los nuevos tiempos

El presidente de China, Xi Jinping. Foto AP


El presidente de China, Xi Jinping. Foto AP

Entre tanto, Dilma Rousseff, ex presidenta de Brasil y titular del NDB, anunció que la entidad planea otorgar préstamos en las monedas sudafricana y brasileña, parte de un plan para reducir la dependencia del dólar y promover un sistema financiero internacional con otros protagonistas. Rousseff, citada por Financial Times, confirmó que hay “cuatro o cinco” países en la lista para poder ingresar, pero no los identificó. 

“Nuestra meta es alcanzar cerca del 30% de todo lo que prestamos… en moneda local”, le dijo la presidente de la entidad al diario británico. Añadió que el NDB emitiría deuda en rands para préstamos en Sudáfrica y haría “lo mismo en Brasil con el real. Intentaremos hacer un cambio de moneda o emitir deuda. Y también en rupias”. El banco ya presta en renminbi, la moneda china.

La entidad ha tratado de distinguirse del Banco Mundial y del FMI al no imponer listas de condiciones de política a los préstamos. “Repudiamos cualquier tipo de condicionalidad”, afirmó Rousseff. “A menudo, se otorga un préstamo con la condición de que se implementen ciertas políticas. Nosotros no hacemos eso. Respetamos las políticas de cada país”.

El presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva. Foto EFE


El presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva. Foto EFE

El banco tiene un problema: La agencia calificadora Fitch rebajó la calificación de la deuda del NDB de AA+ a AA el año pasado, con una perspectiva negativa, dada la exposición del banco a Rusia, diciendo que “podría enfrentar desafíos para emitir un bono a largo plazo en los mercados de capitales de EE. UU.”.

Esto se debe a los riesgos de imagen asociados con su estructura de propiedad parcialmente rusa, dijo la agencia de calificación, con Moscú con el 19,4% del capital a fines de 2021. Fitch revisó la perspectiva del NDB a estable en mayo después de que el banco pudiera emitir un Bono verde de $1,250 millones, pero no restableció su calificación AA+.

Fuente. AFP, AP y Clarín

PB

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